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Viñedos: para el INTA, la lluvia traerá enfermedades propias de la humedad

Desde la Estación Experimental del INTA de Caucete, el especialista Rodrigo Espíndola, aseguró que al superarse más de 12 horas seguidas de lluvia como ya ocurrió está garantizado el crecimiento y la propagación de enfermedades como la peronospora y la podredumbre en los viñedos provinciales, lo que puede afectar aún mas el rendimiento de la producción sanjuanina. ‘’Mientras exista agua libre, siga lloviendo y continúen temperaturas superiores a 12 grados los hongos están creciendo e infectando los viñedos. Y si cuando pase la lluvia las temperaturas siguen por debajo de 38 grados, el hongo va a estar vivo y las probabilidades que se extienda son altas’’, dijo el profesional al ser consultado.

“No quiero ser catastrófico, pero ahora más que nunca hay que prestar atención al síntoma primario llamado ‘mancha de aceite” una coloración levemente más clara en la hoja. Y hay que estar muy atento al síntoma ‘parche de tapicería o mosaico’ que es cuando el hongo ya esta comiéndose las células en el interior de la hoja, llega a una nervadura y marca un sector cuadriculado. Posteriormente el hongo se hace mas fuerte y seca la hoja’’, explico el especialista. El mayor problema será para variedades de uvas que aún están verdes y se cosechan en marzo como cerezas, Pedro Gimenez y otras comunes, algunas tintas finas y variedades tardías para consumo en fresco. La peronóspora ataca las hojas que son la fuente que produce el azúcar para que la uva termine el proceso de maduración, por lo que su aparición pone en peligro directamente la producción de racimos, explicó el especialista. También es dañino para las que estén maduras, porque al caerse anticipadamente las hojas, no tendrá reservas para la brotación del próximo año. ‘Siempre es bueno que se mantenga la hoja sana hasta su caída natural en el invierno’’, dijo. Tras las lluvias de diciembre de 2013 el INTA detectó focos de infección de peronóspora en viñedos de 9 de Julio, 25 de Mayo y Caucete, que fueron neutralizados luego por la fuerte ola de calor que detuvo el crecimiento. Eso son los principales que ahora se verán afectados por las lluvias de febrero. ‘’En aquel momento fueron detenidos (los focos de enfermedad) por las altas temperaturas superiores a 38 grados. Pero que neutralice el hongo no significa que deje de estar, solo deja de trabajar, de crecer; pero queda en estado de latencia. Cuando vuelve a tener condiciones predisponentes, como ahora, crece y se propaga’’, advirtió. Agregó que los productores que hicieron tratamientos preventivos ‘’hoy día tienen que estar relativamente tranquilos’’, pero quienes no lo hicieron en aquel momento ‘deben preocuparse’ porque el hongo se propagará ‘rapidisimo’ por el resto de los viñedos. Aconsejó consultar qué agroquimicos usar en este momento puesto que tienen mucho tiempo de carencia y esta cerca la cosecha.

 

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