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03-10-18 | Clarín rural

Descubren la forma de potenciar la fotosíntesis del maíz

Científicos de una universidad australiana lograron un descubrimiento que puede correr los techos de rendimiento y hacer al cultivo más resistente a los desafíos climáticos.

Un equipo de investigadores australianos descubrió que puede aumentar la productividad del maíz dirigiéndose a la enzima encargada de capturar el dióxido de carbono (CO2) de la atmósfera, según publicó ayer la revista científica Nature.

Los responsables del estudio, del Centro de Excelencia ARC para la fotosíntesis traslacional de la Universidad Nacional Australiana (ANU), desarrollaron un maíz transgénico diseñado para producir más Rubisco, la enzima principal que se encarga de la fotosíntesis.

El resultado, según explicó el investigador principal Robert Sharwood, fue "una planta con fotosíntesis mejorada y, por tanto, con mayor crecimiento, lo que podría aumentar la tolerancia a condiciones de crecimiento extremas".

Para Sharwood y sus colegas "existe una necesidad urgente" de ofrecer nuevas especies de cultivos de alto rendimiento y altamente adaptadas, "antes de que los cultivos se vean afectados por la condiciones del cambio climático".

"Estas condiciones aumentarán las amenazas contra la seguridad alimentaria mundial y la única forma de prepararse para ellas son colaboraciones internacionales de investigación", agregó.

Tal y como explica el estudio, el maíz es una alimento básico para miles de millones de personas en todo el mundo, con una cantidad cultivada que supera a la del arroz o el trigo.

El maíz es un tipo de planta C4, una modalidad de fotosíntesis para capturar el dióxido de carbono de la atmósfera que es más eficiente que la C3, que utilizan el arroz o el trigo.

Las plantas C4 incluyen algunos de los cultivos de alimentos, piensos y biocombustibles más importantes del mundo, que representan entre el 20% y el 25% de la productividad terrestre del planeta.

Estas plantas están especialmente adaptadas para prosperar en ambientes cálidos y secos, como los que se espera que sean más frecuentes en las próximas décadas.

Así, los investigadores señalaron que su estudio resulta "muy emocionante" porque muestra que existe margen de mejora productiva "incluso en las especies tipo C4".

Clarín rural