Cargando...

Informe de Monitoreo de Plagas, Soja y Maíz.

Informe de plagas

Los monitoreos realizados en la Región del Abasto Sur Bonaerense durante el mes de noviembre se ocuparon particularmente de los cultivos de maíz, en estos momentos se encuentran en etapas vegetativas en un buen estado sanitario, no se ha detectado aun la presencia de gusano cogollero, el motivo principal del retraso en la llegada de esta plaga se debe principalmente a las bajas temperaturas ocurridas hasta el presente, mientras que las lluvias vienen acompañando muy bien el ciclo de este cereal.

 

En el caso de cultivos de soja, la siembra en los últimos 20 días ha sido muy común, los perfiles de suelo para dicha actividad han sido óptimos, y algunos ya encuentran en V3-V4 los más avanzados.

Hasta el momento solo se ha detectado la presencia de trips y arañuela, por el momento sin incidencia. Esta última semana se registraron las primeras orugas medidoras, aun chicas, larva 1 y larva 2 cuya ingesta es muy baja por ahora. No se registraron larvas de Anticarsia gemmatalis, esta oruga es importante identificarla pues luego ataca las vainas de la soja. No es nuestra idea transmitir UDE que solo pueden ser aplicados en pocos lugares, pero si recomendamos monitorear semanalmente el cultivo pues al alcanzar defoliaciones cercanas al 30% mas allá del nivel poblacional alcanzado, sugerimos tomar medidas de control.

 


Foto Nº 1 y 2. Larvas de Rachiplusia nu sobre cultivo de soja.


Se deben tomar al azar 5 folíolos del tercio superior, 5 folíolos del tercio medio y 5 folíolos del tercio inferior (o sea, de la parte superior, media e inferior de las plantas). Esto debe repetirse en otros lugares del lote para que el monitoreo sea representativo.
 
Finalmente se saca el promedio de defoliación del lote. Con el uso de un patrón de defoliación permite "ajustar el ojo" al iniciar la medición de los daños en hojas, y posteriormente podremos continuar sin el patrón de referencia. El valor resultante de la medición así realizada, siempre será inferior al estimado visualmente en forma directa, sin el uso del patrón, y obviamente mucho más real, ya que la visión del humano tiende a magnificar la verdadera defoliación (efecto involuntario).

 

 

Existen distintos mecanismos de acción de insecticidas para solucionar el problemas de orugas defoliadoras, desde IGR que son recomendados para ser usados con larvas chicas (L1 a L2) y en caso de registrar larvas grandes los controles se realizan con piretroides y fosforados, que pueden ir en mezclas como también neonicotinoides.

 

***


FICHA TECNICA Nº 76
Megascelis sp. “VAQUITA FITOFAGA DE LA SOJA”


Plantas huéspedes:  En el cultivo de soja es frecuente hallar coleópteros de la familia de los crisomélidos, conocidos vulgarmente como “vaquitas”, alimentándose del follaje y otras partes aéreas de este cultivo.

Descripción: Se trata de un insecto de 5 mm, de cuerpo alargado, de coloración verde metálica con las antenas castañas oscuras y las patas castañas más claras. Se reconocen por presentar el protórax rectangular, más largo que ancho, con un estrechamiento cerca del borde posterior; la cabeza sólo parcialmente escondida debajo del protórax y los ojos grandes próximos al borde del protórax. Los élitros presentan un punteado muy notorio ordenado en una hilera simple, entre costillas más o menos marcadas.

Ciclo biológico: Los huevos son colocados en grupos entre los pliegues de las hojas y son cubiertos por una membrana traslúcida fina. Las larvas luego de la eclosión se entierran para alimentarse de las raíces. Las larvas son de color blanco, con la cápsula cefálica y la placa anal negras y poseen solamente tres pares de patas en los segmentos del tórax.  

Daños: Los adultos causan pequeños agujeros en las hojas, causando defoliación muy intensa en algunos sectores del lote, principalmente en las borduras y rodeos. Los adultos roen cotiledones desde la emergencia del cultivo y se alimentan de hojas tiernas haciendo agujeros redondeados de bordes irregulares. Este tipo de perjuicio en las hojas es generalmente distinguible del causado por larvas de lepidópteros. Si el ataque de los adultos se produce poco después de la emergencia, pueden retrasar el crecimiento de las plántulas afectadas al destruir los cotiledones, lo que reduce la fuente primaria de energía en ese estado vulnerable del desarrollo de la planta. Si atacan al cultivo en el estado vegetativo la defoliación causada puede contribuir a reducir la velocidad de crecimiento y la capacidad fotosintética.

 

 


Hasta el próximo número
Ing. Agr. MSc. Néstor Urretabizkaya
Cátedra de Zoología-FCA-UNLZ 

Compartir: